Si quieres encontrar a alguien que ha tocado fondo no hay sitio como las tabernas del puerto.
Además puedes amenizar tu búsqueda con los peores licores de la ciudad.
Si lo que sirven aquí no te hace vomitar, nada en el mundo lo hará.
Tras la Separación, los duendes domésticos fundaron Newgard para vivir en casas humanas como las que abandonaron. A ella acudieron Afortunados y Gente Pequeña, razas que nunca habían estado juntas recorrieron las mismas calles y cometieron crímenes causados por viejas rencillas y nuevos vicios. La Corte impuso la Ley de Hierro, pero en una ciudad donde todos esconden su identidad tras ilusiones, descubrir al culpable es algo tan improbable como encontrar a unos detectives que acepten el reto.
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